Hacía tiempo que quería volver a esta ciudad que creo, a nadie deja indiferente.
Fuimos a visitar a mis cuñados que viven en Florida y planeamos unos días todos juntos en la Gran Manzana. Este viaje durante Mayo fue todo lo que esperaba y más: una ciudad en plena primavera, los parques bien verdes, las callecitas del West Village con sus canteros en explosión y, por sobre todo, el reencuentro con sobri mayor que vive allá y que nos hizo de anfitrión de lujo.
Cinco días, miles de pasos, varias millas en bici y una ciudad que no para. Cinco días en los que nosotros, tampoco paramos. Así fue nuestra New York en Primavera.
Día 1 — Primera tarde: el clásico que siempre emociona
La ciudad nos recibió con lluvia y muy gris, pero el entusiamos de todos aun habiendo arrancado temprano en el aeropuerto de Miami, era innegable. Un viaje con J, mis cuñados y dos de nuestros sobrinos. Planazo con cualquier clima!



Arrancamos con un almuerzo en Refinery Rooftop, en Midtown. Linda vista (por momentos asomaba el Empire State) y aun con el día gris, muy luminoso y también muy rico. Un comienzo perfecto donde nos reencontramos con sobri mayor que hace un tiempito vive en la Gran Manzana.

De ahí, el paseo clásico que nunca falla: Times Square, el Rockefeller Center, la majestuosa Saint Patrick’s Cathedral —ese contraste de catedral neogótica entre rascacielos siempre me impacta— y una parada en la Librería McNally Jackson, que es exactamente el tipo de lugar que me gusta encontrar en los viajes: con personalidad, con libros bien elegidos, con alma.
Pasamos por la legendaria Grand Central Terminal, esa estación que hemos visto tantas veces en películas y series. Hay tantos rincones en la ciudad que nos resultan familiares!







Seguimos caminando hacia el este hasta Tudor City, uno de esos barrios que sorprenden porque parece un mundo aparte dentro de Manhattan. Tudor City Greens -un parquecito elevado lindísimo-, los frentes de estilo Tudor de los edificios, las vistas hacia el East River y desde el Tudor City Bridge… todo es como una pausa inesperada y concentrada en las pocas cuadras de este mini barrio muy particular.



Fue una tarde de Primavera que se sintió de Otoño —frío, algo de lluvia— pero llena de grandes momentos y reencuentros que disfrutamos tanto.
Cerramos el día en Le Relais de Venise L’Entrecôte, un restaurante francés sencillo y cálido con menú único: Entrecote, papas fritas y ensalada. Rico y fácil, ideal para indecisos 🙂 y para un primer día lleno de emociones.
Día 2 — Del Chelsea Market a Little Island: mucha bici y mucho del sur de Manhattan
Amaneció nublado pero eso no frenó nada! Con J arrancamos temprano caminando hasta Bryant Park —parque que adoro y del que estábamos muy cerquita— y de paso, fotos en la icónica fachada de la New York Public Library y una recorrida por la bella Saint Patrick que ayer sólo habíamos visto por fuera.











Ya con mis cuñados sumados al plan, nos fuimos al Meatpacking District y el Chelsea Market, instalado en la antigua fábrica de Nabisco: una mezcla de tiendas, puestos de comida y mucha onda. Caminamos por el barrio y el West Village, que es de esos lugares donde una podría perderse horas mirando fachadas y canteros en flor. Saqué cantidad de fotos!









Para el almuerzo se sumaron los sobris. Fue en el Rooftop de RH: un lugar muy fancy, con esa estética tan Restoration. Comimos muy muy rico y con todavía el cielo gris, nos asomamos a la terraza a ver las vistas.


La gran sorpresa del día fue Little Island, el parque flotante sobre el Hudson que yo no conocía (mi viaje anterior había sido 15 años atrás!). Un paisajismo increíble, vistas hermosas, arquitectura única. Realmente me encantó!








Pasamos por el Whitney Museum (nos quedamos con las ganas de entrar, pero todo no se puede! hay vistas divinas desde sus diferentes niveles) y caminamos un poco más por el West Village: todas las tiendas sobre Bleecker St son tentadoras y en cada calle hay fachadas para coleccionar. La del edificio de Friends y el depto de Carrie de Sex and the City no podían faltar en mis clicks!



Más tarde llegó el momento estrella del día: alquilamos bicicletas y atravesamos la ciudad.
Era feriado, así que un placer! De todas maneras la ciudad está llena de ciclovías habilitadas así que alquilar bicis es buen plan siempre. Pasamos por Washington Squarey su arco triunfal, Canal Street, parte del SoHo y llegamos hasta el Memorial 9/11.



Tanto el Oculus —obra del arquitecto Santiago Calatrava, impactante por fuera y aún más por dentro— como el espacio de las Memorial Pools, ese vacío donde estaban las torres generan un silencio interior difícil de describir.

Mi primer viaje con J, fue en Mayo del 2001. Pocos meses antes del espantoso atentado. Fue muy impactante volver en el 2011, nuestro segundo viaje y que no estén. Toda la zona seguía en obra. Esta vez, el impacto sigue pero ya con el Memorial terminado, me parece muy acertado y profundo el homenaje de cada espacio de esta zona.
Seguimos paseando en dos ruedas por la ciudad. Por unas ciclovías divinas, entre verdes y rascacielos y llegamos hasta Battery Park y luego subimos todo a lo largo del Hudson River Park hacia Hudson Yards y parte de la Highline: ese parque lineal elevado de 2,5 km sobre antiguas vías de tren. En primavera, con gramíneas y flores en todo su esplendor, es absolutamente imperdible. Terminamos en The Vessel, otro de los nuevos íconos de la ciudad.







Un día tremendo, lo leo y me agoto! jaja pero qué bueno estuvo!
Recuperamos fuerzas cenando en Pecora Bianca, una cadena italiana con varios restaurantes en la isla.
Día 3 — Brooklyn, Tribeca, Soho y Nolita y teatro para cerrar el día
Uno de mis desayunos favoritos del viaje: en la terraza increíble de sobri mayor. Con esa vista, cualquier cosa sabe mejor. Como la gran mayoría de los new yorkers, vive en un mini mini depto compartido… pero el edificio es divino y tiene esta terraza que vale por mil!





Tudor City Bridge
Más tarde, tomamos el ferry hasta Dumbo. La verdad que cruzar el East River con el skyline de fondo ya es una experiencia en sí misma. Por suerte nos tóco un día espléndido así que caminamos, sacamos fotos, compramos algo para comer en el Time Out Market e hicimos picnic en el parque. Gran postal viajera!








Después cruzamos el Brooklyn Bridge caminando, que es algo que super recomiendo! No lo había hecho en viajes anteriores y me encantó. Con sus dos torres, el East River abajo, el skyline de Manhattan de frente. Vale cada paso! Y sí, mejor siempre volver caminando hacia Manhattan para tener esa vista. La ida puede ser en ferry como hicimos nosotros o metro. Me quedé con más ganas de conocer otras zonas de Brooklyn, lo dejo pendiente para otro viaje.





Tras cruzar el puente y pasando por el lindísimo City Hall Park, enfilamos hacia Tribeca, Soho y Nolita: zonas súper lindas de Manhattan, con mucha personalidad y tiendas que invitan a entrar.
Nota: obviamos el Financial District, ya conocíamos de otros viajes pero es ahí nomás y buen plan hacerlo volviendo de Brooklyn.







Imperdible en Nolita: el Elizabeth Street Garden, una especie de «jardín secreto» que es en realidad un oasis comunitario lleno de esculturas antiguas y vegetación.
Mis piernas ya casi no daban más, pero después de un café reparador tomamos metro + taxi (clásicos de New York) y cambiamos de barrio.


Nos fuimos hacia el West Side para ver una muestra y aprovechamos a una mini recorrida de galerías de arte. Casi que hay una al lado de la otra. Planazo!


La noche la teníamos reservada para Broadway: el musical de Harry Potter. No soy tan fan de HP, pero nos pareció algo divertido para todos. Personalmente me pareció un poco larga, pero tiene grandes momentos y efectos espectaculares.


Justo justo enfrente, estaba Tacos Nro 1, clásico amado por sobri mayor. Gran cierre gran para este día que tuvo de todo!
Día 4 — Entre flores, parques y más millas en dos ruedas
Este día arrancó con algo que no esperaba que me fuera a gustar tanto: el Flower District, en la calle 28 entre la 6ta y la 7ma Avenida. Es un mercado de flores que ocupa toda una cuadra o más y es, literalmente, una locura visual. Una tienda al lado de la otra con una variedad de flores impresionante! Nos encantó!







Seguimos caminando hasta Union Square, el Flatiron Building —ese triángulo icónico en la 5ta con la 23— y el maravilloso Eataly enfrente. Todo es tan tentador adentro que es difícil salir sin algo rico y lindo en la mano (de hecho salimos con varias cositas jaja). Después de un café riquísimo, seguimos hacia Gramercy Park, con esas fachadas que amo y los frentes llenos de verde.







Ahí mismo en el parque alquilamos bicis y volvimos hacia Midtown. El día estaba nublando, pero con buena visibilidad así que fuimos a SUMMIT One Vanderbilt, el mirador de arte multisensorial a 335 metros. Todo es muy interactivo, el espacio con las esferas plateadas muy divertido y las vistas de Manhattan desde arriba son increíbles. Tengo bastante vértigo pero sin acercarme tanto a las ventanas ni mirar hacia abajo, estuvo bien 🙂










Almuerzo relajado en el adorado Bryant Park, de mis planes favorito de Midtown, siempre. El Bryant Park es mágico! Aprovechamos además a entrar a la NY Public Library.







Después, aprovechando que mi cuñado tenía tarde libre, fuimos al Central Park y alquilamos bicis eléctricas (qué placer!). La tarde se puso divina! Dimos la vuelta completa a este pulmón verde increíble, que en primavera está en su mejor versión. Hicimos un poco de grounding también, porque después de tantos estímulos, poner los pies en la tierra (literal) se agradece.













La última noche en NYC tenía un condimento: el festejo de cumple de mi cuñada. Fuimos a Palma, un restaurante italiano espectacular. Comida increíble, atención buenísima. Super recomendado. Los cumples viajeros son especiales y mi cuñi estaba feliz, así que nada mejor que haberlo compartido y disfrutado juntos!


Día 5 — Último desayuno en Bryant Park y adiós, New York
El último día siempre tiene ese sabor agridulce: Nunca nos queremos ir cuando la estamos pasando tan bien! Desayuné en Bryant Park —cómo no, si es mi favorito— mientras J sumaba kilómetros más en bici. Se sumó al ratito mi cuñada y luego caminamos un poco la Quinta Avenida con algo de shopping. Después de los días anteriores, tan intensos, tratamos de que sea una mañana relajada.
Almorzamos en el Eataly Caffé de Rockefeller Center (tan rico todo!) y de pronto se hizo la hora de partir al aeropuerto.







Nos fuimos felices y llenos de gratitud por tanto lindo vivido.
Es que New York es intensamente bella.
En primavera, con sus parques y flores en todo su esplendor, todavía más.
Hubo miles de pasos, millas en bici, ferry, metro, algún taxi y más caminatas. Comimos muy rico, foteamos mucho, nos reímos más.
Gracias por tanto!
Hay ciudades a las que uno quiere volver siempre.
Para mí, Nueva York sin dudas es una de esas.
Ojalá nos volvamos a ver!

Algunos últimos Tips:
- Desde el Aeropuerto: nosotros llegamos a LGA y tomamos un Uber, ya que éramos 5.
- Hotel: Mis cuñados había reservado The Refinery Hotel, en Midtown. Muy bien ubicado, cerquita del Bryant Park y cómodo para moverse, con un estilo industrial chic muy lindo, muy NY. Su restaurant en el piso 13 Refinery Rooftop es muy luminoso y se ve el Empire State super cerca. También tiene un bar chiquito pero con mucha onda donde varias noches tocan jazz.
- Alquiler de Bicis: usamos siempre las bicis de alquiler de la ciudad, las comunes y las eléctricas. Estas últimas son bastante más caras, pero para ciertos recorridos re valen la pena! Se pueden alquilar con la app Lyft.
- Metro: Podés pagar con tu propio dispositivo: Simplemente apoyas tu tarjeta de débito o crédito contactless o tu celular/reloj en el lector. Si no tenés tarjeta contact less o viajas sin celular, podés comprar la tarjeta OMNY física y recargarla en las máquinas de las estaciones
Importante: Usá siempre el mismo dispositivo o tarjeta para acumular el límite semanal ($34, o el equivalente a 12 viajes), a partir del cual el resto de tus trayectos de la semana serán gratis. - Taxi: tomamos algunos, podés pagarles cash o con tarjeta
- Uber: también tomamos varios
- Museos: esta vez no hicimos Museos, teníamos muy poco tiempo, éramos varios y la idea era hacer planes copados para todos. MET, Moma, Whitney y tanto más… hay mucho para ver!
- Shopping: no le dedicamos mucho tiempo al shopping, pero si querés tiendas cool y ver algo distinto entre las marcas más conocidas, Soho es el lugar. También cierta zona del West Side, tiendas más pequeñas pero con cosas lindas. Para las grandes marcas, la 5ta y alrededores en Midtown, el clásico Macy´s, etc.
- Si tenés más días para dedicarle a NY, te recomiendo siempre las guías de mi querida Mariana de Alma de Viaje son super completas!